Las cartas (1)
Primera Carta
Hola, a todos mis queridos lectores, un saludo muy especial. No hay nada que temer, estos son quizás los denominados temas “tabú”, pero no pasan de ser algo a lo que se llama: “realidad, dentro de la verdad”. Bueno, como ya había dicho esta es la carta que fue enviada de un joven, es alguien quien decidió confiar estas cartas, y es a quien le brindo apoyo cuando lo necesita, lo considero un afectuoso amigo. Ya con su debida autorización, me atrevo a colocar sus cartas secretas, las cuales enviaba a su profesor, un magíster en Economía y otras materias. Con mi ayuda pudimos darle mucho más sentido a lo que quiso decir, por eso esta versión es un con correcciones, aunque mínimas, espero sea de su agrado, en total son tres las cartas.
Ésta es la primera carta de la que les comenté antes, lean con atención. Se encuentra con su debida respuesta por parte de un magíster en Economía.
Estimado Profesor
¿Cómo está?, espero que bien, no es mi intención molestarlo, ni mucho menos ocasionar la pérdida de su tiempo, y lo digo porque me atrevo a presumir que usted es una persona muy ocupada, muy por encima de todo, le pido ayuda, sé que no debería pedírsela, pero, usted me inspira confianza, y es que, necesito decírselo a alguien aunque fuera de forma anónima, y quien mejor que usted. Y por favor, no piense que estoy jugando, es algo muy serio.
Me refiero a que tengo una vida de doble sentido, y a la vez llena de tristeza, mire, yo estudio en la universidad, en la que usted enseña como debe suponer, ya tuve algún tiempo estudiando en ella, al inicio me costó adaptarme al estilo de vida universitaria, pero, aún creo que no logro adaptarme, yo, tengo 19 años vividos, pero lo que resulta tan molesto es no poder decirle a alguien, ni a mis padres, que me atraen las personas de mi mismo sexo, profesor, por favor no se espante, si a partir de esta última declaración le molesta el tema, sólo ignore mi mensaje, que yo sabré entender su reacción. Bueno, mi problema es que en la actualidad, me siento atraído por alguien, con quien no hablo ni nada parecido, se llamaría a esto, el conocerse de vista. Mi problema es que no sé qué hacer, si decirle a esta persona que me agrada, o no sé, es que yo pienso que a esto sólo se le puede denominar como un gusto, o mejor aún, una atracción física, pero, ¿realmente es amor?, siempre me dijeron que el amor debe construirse, que él no aparece de la nada, por eso, hasta hoy he considerado mis atracciones como simplemente físicas, y nada relacionado al amor, por eso estoy entre presentarme a él para conocerlo, o simplemente, cerrarme ante la posibilidad de sentir felicidad, que es lo que tanto le falta a mi vida: sentirme más amado, pero, en mis condiciones, no sé si mi entorno me quiere, lo que busco como todo joven es vivir, pero con mis modos de pensar ¿acaso podré vivir?, como yo quiero…quizás no. Pero que opina usted profesor, yo no sé si pensar de este modo es correcto, que pasará si mi vida es un tremendo error, y dígame, con estos problemas, es que acaso debo estudiar; que me recomendaría, porque no consigo centrarme mucho en los estudios, no sé si hago bien en quedarme en la universidad, qué hago. Acudo a usted, también por otros motivos, mis padres al desconocer esto no pueden ayudarme, yo no se los diría de todos modos, pero, también porque ellos no son personas preparadas, pero usted lo es. Yo no sé si seguir ocultando mi opción sexual, ni siquiera sé que tan correcta es, de no serla, no sabría para qué vivir así. A veces me rindo tan fácilmente, no deseo seguir, pero siento que no es mi culpa, una vez me dijeron que era bueno estudiando alguna materia o curso, pero, ¿qué paso?, es que acaso me relajé, o yo realmente no sirvo para eso, no sé, nunca acudí a alguien, pero es ahora que preciso de mucho ayuda, porque en mi vida entera le dije a alguien: “soy así”. Espero su respuesta profesor, y de no darse el caso, al menos sé que escribí todo esto y que alguien ya leyó parte de lo que siento. Gracias.
La respuesta a esta carta:
Primero, te agradezco la confianza que estás depositando en mí.
No dejas de sorprenderme, pero, ¿con quién me estoy comunicando?
Si has tenido el valor y el coraje de escribir este correo, pienso, que no
deberías de ocultar tu nombre.
No se en qué que universidad estudias, pero, al margen de tu decisión, lo
primero que te podría recomendar es ... que no descuides tus estudios, esto
es lo más valioso que tus padres pueden darte.
No te sientas afligido, debido a tu opción sexual, ni mucho menos deprimido.
Posiblemente, te sientas confundido. Muchas veces sucede que el entorno
confunde, debido a que los medios de comunicación alteran los patrones de
comportamiento haciendo que el hombre se vea como mujer y que esto
posiblemente confunda a muchos jóvenes como tú.
Espero, con esta primera respuesta, iniciar nuestra comunicación.
De la respuesta que me puedas dar, te seguiré aconsejando.
Atte.
Tu profesor.
No se pierdan lo que continúa, ¡hasta pronto!.
Hola, a todos mis queridos lectores, un saludo muy especial. No hay nada que temer, estos son quizás los denominados temas “tabú”, pero no pasan de ser algo a lo que se llama: “realidad, dentro de la verdad”. Bueno, como ya había dicho esta es la carta que fue enviada de un joven, es alguien quien decidió confiar estas cartas, y es a quien le brindo apoyo cuando lo necesita, lo considero un afectuoso amigo. Ya con su debida autorización, me atrevo a colocar sus cartas secretas, las cuales enviaba a su profesor, un magíster en Economía y otras materias. Con mi ayuda pudimos darle mucho más sentido a lo que quiso decir, por eso esta versión es un con correcciones, aunque mínimas, espero sea de su agrado, en total son tres las cartas.
Ésta es la primera carta de la que les comenté antes, lean con atención. Se encuentra con su debida respuesta por parte de un magíster en Economía.
Estimado Profesor
¿Cómo está?, espero que bien, no es mi intención molestarlo, ni mucho menos ocasionar la pérdida de su tiempo, y lo digo porque me atrevo a presumir que usted es una persona muy ocupada, muy por encima de todo, le pido ayuda, sé que no debería pedírsela, pero, usted me inspira confianza, y es que, necesito decírselo a alguien aunque fuera de forma anónima, y quien mejor que usted. Y por favor, no piense que estoy jugando, es algo muy serio.
Me refiero a que tengo una vida de doble sentido, y a la vez llena de tristeza, mire, yo estudio en la universidad, en la que usted enseña como debe suponer, ya tuve algún tiempo estudiando en ella, al inicio me costó adaptarme al estilo de vida universitaria, pero, aún creo que no logro adaptarme, yo, tengo 19 años vividos, pero lo que resulta tan molesto es no poder decirle a alguien, ni a mis padres, que me atraen las personas de mi mismo sexo, profesor, por favor no se espante, si a partir de esta última declaración le molesta el tema, sólo ignore mi mensaje, que yo sabré entender su reacción. Bueno, mi problema es que en la actualidad, me siento atraído por alguien, con quien no hablo ni nada parecido, se llamaría a esto, el conocerse de vista. Mi problema es que no sé qué hacer, si decirle a esta persona que me agrada, o no sé, es que yo pienso que a esto sólo se le puede denominar como un gusto, o mejor aún, una atracción física, pero, ¿realmente es amor?, siempre me dijeron que el amor debe construirse, que él no aparece de la nada, por eso, hasta hoy he considerado mis atracciones como simplemente físicas, y nada relacionado al amor, por eso estoy entre presentarme a él para conocerlo, o simplemente, cerrarme ante la posibilidad de sentir felicidad, que es lo que tanto le falta a mi vida: sentirme más amado, pero, en mis condiciones, no sé si mi entorno me quiere, lo que busco como todo joven es vivir, pero con mis modos de pensar ¿acaso podré vivir?, como yo quiero…quizás no. Pero que opina usted profesor, yo no sé si pensar de este modo es correcto, que pasará si mi vida es un tremendo error, y dígame, con estos problemas, es que acaso debo estudiar; que me recomendaría, porque no consigo centrarme mucho en los estudios, no sé si hago bien en quedarme en la universidad, qué hago. Acudo a usted, también por otros motivos, mis padres al desconocer esto no pueden ayudarme, yo no se los diría de todos modos, pero, también porque ellos no son personas preparadas, pero usted lo es. Yo no sé si seguir ocultando mi opción sexual, ni siquiera sé que tan correcta es, de no serla, no sabría para qué vivir así. A veces me rindo tan fácilmente, no deseo seguir, pero siento que no es mi culpa, una vez me dijeron que era bueno estudiando alguna materia o curso, pero, ¿qué paso?, es que acaso me relajé, o yo realmente no sirvo para eso, no sé, nunca acudí a alguien, pero es ahora que preciso de mucho ayuda, porque en mi vida entera le dije a alguien: “soy así”. Espero su respuesta profesor, y de no darse el caso, al menos sé que escribí todo esto y que alguien ya leyó parte de lo que siento. Gracias.
La respuesta a esta carta:
Primero, te agradezco la confianza que estás depositando en mí.
No dejas de sorprenderme, pero, ¿con quién me estoy comunicando?
Si has tenido el valor y el coraje de escribir este correo, pienso, que no
deberías de ocultar tu nombre.
No se en qué que universidad estudias, pero, al margen de tu decisión, lo
primero que te podría recomendar es ... que no descuides tus estudios, esto
es lo más valioso que tus padres pueden darte.
No te sientas afligido, debido a tu opción sexual, ni mucho menos deprimido.
Posiblemente, te sientas confundido. Muchas veces sucede que el entorno
confunde, debido a que los medios de comunicación alteran los patrones de
comportamiento haciendo que el hombre se vea como mujer y que esto
posiblemente confunda a muchos jóvenes como tú.
Espero, con esta primera respuesta, iniciar nuestra comunicación.
De la respuesta que me puedas dar, te seguiré aconsejando.
Atte.
Tu profesor.
No se pierdan lo que continúa, ¡hasta pronto!.