Conocer la Verdad
Sócrates creía que la verdad, el conocimiento, la belleza y la virtud absolutas existen eternamente y que el hombre en la tierra conoce y reconoce estas cualidades porque él las recuerda de una existencia previa en la que moró con ellas. En otro diálogo, Fedón, él dice, “después de descender a la Tierra el alma tiene reminiscencias del mundo de la verdadera existencia...A menudo nuestro aprendizaje consiste en recordar lo que una vez supimos en otra vida”. Con sus preguntas, Sócrates ayudaba al investigador a recordar sus respuestas.
Probablemente las dos citas más conocidas de Sócrates son: “Conócete a ti mismo” y “La vida sin discernimiento no es digna de ser vivida” Su mayor preocupación fue “la buena vida”. Anteriormente los filósofos estaban interesados principalmente en la naturaleza de los cielos y la Tierra, pero Sócrates dijo que a él no le interesaba cómo o de qué estaba hecho el universo, sino por qué estaba hecho en esa forma. El concentró su atención en el hombre interno y en la obtención de la felicidad.
El creía que la verdadera virtud y la verdadera felicidad son una sola, que el hombre puede llegara ser racional y que por medio de un proceso de arete (llegar a ser experto en algo) puede encontrar la satisfacción. Pensaba que todos deben vivir al máximo de su potencial.
Los absolutos de los cuales Sócrates hablaba son esencias, formas o ideas, que permanecen después de que la cosa que las representa ha desaparecido. El creía que somos capaces de compartir estos absolutos porque los recordamos. Un ejemplo es la idea de la belleza, que permanece después de que la flor que pensábamos era bella se ha marchitado. Esta idea de belleza es también la verdadera naturaleza de la flor y conociendo su naturaleza uno puede conocer también su propósito. Sócrates pensó que el hecho de que exista una variedad total en el universo no es un accidente; todas las cosas tienen su propósito y su relación con el todo. Existe una función que cada persona o cosa realiza mejor que cualquiera otra persona o cosa; esa función es su propósito.
Ahora bien, cómo conocerse, muchos dicen: “Estudia, capacítate, sé una persona de bien, vive la vida intensamente y en forma positiva, luego cuando madures, aprenderás a conocer a los demás y luego a ti mismo.”, quizás esta afirmación sea correcta, pero más allá, podríamos agregar, “¡que fácil es decirlo!, pero ¡estoy seguro que tú no lo haces!, y aunque lo hicieras pues no te da excelentes resultados”, lo anterior expuesto es la prueba de que no existe con facilidad lo absoluto.
Bien compañeros que puedo decir a veces la melancolía puede invadirnos, pero ¿Hay que soportar? o ¿Quizás sea mejor declinar?; estas son las preguntas típicas del suicida, quien al no encontrar una respuesta lógica opta por lo mas factible desistir del vivir.
Cuídense, y no duden en consultar, puesto que pronto se mencionará otro tema. Adiós.
Probablemente las dos citas más conocidas de Sócrates son: “Conócete a ti mismo” y “La vida sin discernimiento no es digna de ser vivida” Su mayor preocupación fue “la buena vida”. Anteriormente los filósofos estaban interesados principalmente en la naturaleza de los cielos y la Tierra, pero Sócrates dijo que a él no le interesaba cómo o de qué estaba hecho el universo, sino por qué estaba hecho en esa forma. El concentró su atención en el hombre interno y en la obtención de la felicidad.
El creía que la verdadera virtud y la verdadera felicidad son una sola, que el hombre puede llegara ser racional y que por medio de un proceso de arete (llegar a ser experto en algo) puede encontrar la satisfacción. Pensaba que todos deben vivir al máximo de su potencial.
Los absolutos de los cuales Sócrates hablaba son esencias, formas o ideas, que permanecen después de que la cosa que las representa ha desaparecido. El creía que somos capaces de compartir estos absolutos porque los recordamos. Un ejemplo es la idea de la belleza, que permanece después de que la flor que pensábamos era bella se ha marchitado. Esta idea de belleza es también la verdadera naturaleza de la flor y conociendo su naturaleza uno puede conocer también su propósito. Sócrates pensó que el hecho de que exista una variedad total en el universo no es un accidente; todas las cosas tienen su propósito y su relación con el todo. Existe una función que cada persona o cosa realiza mejor que cualquiera otra persona o cosa; esa función es su propósito.
Ahora bien, cómo conocerse, muchos dicen: “Estudia, capacítate, sé una persona de bien, vive la vida intensamente y en forma positiva, luego cuando madures, aprenderás a conocer a los demás y luego a ti mismo.”, quizás esta afirmación sea correcta, pero más allá, podríamos agregar, “¡que fácil es decirlo!, pero ¡estoy seguro que tú no lo haces!, y aunque lo hicieras pues no te da excelentes resultados”, lo anterior expuesto es la prueba de que no existe con facilidad lo absoluto.
Bien compañeros que puedo decir a veces la melancolía puede invadirnos, pero ¿Hay que soportar? o ¿Quizás sea mejor declinar?; estas son las preguntas típicas del suicida, quien al no encontrar una respuesta lógica opta por lo mas factible desistir del vivir.
Cuídense, y no duden en consultar, puesto que pronto se mencionará otro tema. Adiós.
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